KIRA, Un final con calidad de vida

KIRA, Un final con calidad de vida

KIRA

Kira es una perrita mestiza de Yorkshire terrier, que en octubre de 2016 fué diagnosticada, mediante ecocardiografía, de una degeneración valvular crónica en fase B2 y aumento de la aurícula izquierda con cardiomegalia generalizada. La cardióloga le pautó dos tipos de diuréticos, además de un IECA y pimobendan.

En marzo de 2018, Kira deja de comer y tiene algún vómito esporádico, ella está animada y la tos ha parado, pero una analítica completa revela que su riñon está comprometido. Tiene unos valores de CREATININA en sangre de 2.25 (normal: 0.5-1.6), una UREA de 283.83 (normal: 19-55) y un FOSFORO de 8.09 (normal: 2.5-5). Probablemente la causa de estas alteraciones era los diuréticos que estba tomando para evitar el edema pulmonar. Kira queda hospitalizada con fluidoterapia hasta que conseguimos estabilizarla.

Dos meses después, Kira vuelve a tener problemas renales. Tiene hematuria (sangre en orina) con oliguria (orina escasa), y desmayos cuando se pone nerviosa. Los propietarios nos comentan que Kira lleva 2 días sin comer y está débil.

Diagnosticamos una cistitis por ecografía, vemos la pared de la vejiga engrosada con coágulos de sangre en el interior. El riñón derecho es más pequeño que el izquierdo y presenta calcificaciones a nivel de la pelvis renal.

Decidimos entonces incorporar terapia homeopática.

TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO

Pauto CACTUS GRANDIFLORUS 30CH.

La semana siguiente vuelven para hacer ecografía abdominal de control, comentan que está mucho más animada, que vuelve a comer mucho, palabras textuales de la dueña: “vuelve a ser ella”. Efectivamente nos cuesta más realizar la ecografía, ya que Kira no para, está mucho más espabilada. Ya no presenta ni oliguria ni hematuria, aunque la tos persiste y en la auscultación cardiopulmonar aun se escucha un poco de edema pulmonar. Por otro lado, ya no ha tenido más síncopes y la ecografía de la vejiga se ha normalizado.

Pasé de la escala CH a la LM para mantener el CACTUS GRANDIFLORUS durante un largo periodo de tiempo.

Desgraciadamente dos meses después Kira se fue apagando poco a poco, el corazón cada vez se hacía mas grande, cada vez dormía más, hasta que un día ya no despertó. Los últimos dos meses fueron un regalo para ella, tuvo una buena calidad de vida, casi sin tos, comiendo y paseando. El final en las enfermedades cardiacas descompensadas puede ser muy angustioso tanto para el animal como para la familia, pero en este caso, el tránsito de Kira fué tranquilo hasta el último momento, y en gran parte se lo debemos a la maravillosa homeopatía.

Ayudando al planeta:

Anna Barberán Bultó

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